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El consumo de una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra reduce en un 40 por ciento el riesgo de padecer diabetes

9 Ene

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El Estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) acaba de marcar un nuevo hito en el estudio sobre la relación existente entre dieta mediterránea y salud. En un artículo publicado en la revista Annals of Internal Medicine en su número del 5 de Enero del 2104, titulado ‘Prevención de la Diabetes a través de la Dieta Mediterránea’, los investigadores demuestran con sólidos datos científicos que esa dieta suplementada con aceite de oliva virgen extra es un factor de prevención de la diabetes, enfermedad que como remarca el coordinador del Estudio, el doctor Ramón Estruch, “es la epidemia del siglo XXI”.

Según ha informado la Interprofesional del Aceite de Oliva en nota de prensa, partiendo de las 7.447 personas que participaron en el estudio, se eligió “a 3.541 participantes que no sufrían diabetes mellitus en el momento de su inclusión. A lo largo de los casi 5 años que duró la investigación se analizaba anualmente a los participantes para comprobar cuáles de ellos desarrollaban diabetes. Finalmente se ha comprobado que el grupo de participantes incluidos en el grupo de intervención con dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra presentaba una reducción de un 40% en el riesgo de desarrollar una diabetes, con respecto al grupo control que siguió una dieta baja en todo tipo de grasas”. Es importante destacar que esa dieta baja en grasas es la dieta que se suele prescribir a aquellas personas con riesgo de padecer accidentes vasculares, lo que en opinión de Estruch da una relevancia especial a los datos obtenidos en este estudio. “Aquí estamos compitiendo con una dieta que también es sana. Seguramente las diferencias con participantes que hayan seguido el patrón habitual de dieta occidental serían mucho mayores”.

Estruch admite que esperaban buenos resultados de este estudio, aunque “a todos ha sorprendido la potencia de la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra en la prevención de enfermedad cardiovascular y factores de riesgo cardiovascular y, en este caso, la diabetes”.

Aunque en este trabajo no se estudiaron los mecanismos responsables de este efecto protector, análisis previos realizados dentro del marco del estudio PREDIMED sugieren que la dieta mediterránea “aumenta la sensibilidad a la insulina” segregada por el páncreas, “aunque queda mucho trabajo por hacer en este sentido.”.

NUEVOS RESULTADOS

Ramón Estruch indica también que este nuevo logro científico no será el último del Estudio PREDIMED. Los investigadores trabajan en estos momentos en desentrañar hasta qué punto el consumo de la Dieta Mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra puede prevenir la aparición de determinados tipos de cáncer.

El coordinador del Estudio anuncia también que el PREDIMED tendrá continuidad en un estudio que ya han bautizado como PREDIMED Plus. “Queremos ver si una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra también es útil para el tratamiento de personas con sobrepeso y obesidad. Siempre se había dicho que el aceite de oliva “engorda”, y queremos demostrar que una dieta bien hecha, que incluya aceite de oliva virgen extra, puede ayudar a reducir peso y paralelamente evitar la aparición de complicaciones como el infarto de miocardio o los accidentes vasculares cerebrales”.

Las personas que siguen una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra pierden peso frente a aquellas que toman otras bajas en grasas

15 Oct

– Los expertos recomiendan una ingesta diaria de unos 40 mililitros (37 gramos) de aceite de oliva al día para conseguir todos los efectos beneficiosos de este alimento

Los investigadores que trabajan en el Estudio PREDIMED (Efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular) han constatado en su investigación que el aceite de oliva virgen extra favorece una mayor pérdida de peso que otras dietas bajas en grasa, según ha informado la Interprofesional del Aceite de Oliva en nota de prensa.

Según el comunicado, los aceites de oliva, como el resto de aceites, generan un aporte de 9 calorías por cada gramo ingerido. Hasta ahí nada diferencia los aceites de oliva de otros.

Pero todos sabemos que no es un aceite más. La propia Unión Europea ha reconocido que el consumo de ácido oleico, la vitamina E y los polifenoles que contienen los aceites de oliva tienen efectos beneficiosos para la salud (Reglamento 432/2012 de 16 de mayo sobre declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños). Es más, en lo tocante a polifenoles (“contribuyen a la protección de los lípidos de la sangre frente al daño oxidativo”) la norma establece un consumo recomendado para poder hablar de efecto beneficioso de 20 gramos de aquellos aceites de oliva vírgenes que contengan un mínimo de 5 miligramos de antioxidantes en esa proporción de aceite.

Habrá quien se sienta tentado a pensar que a mayor consumo, mayores serán también los beneficios para nuestra salud. La ciencia nos dice que eso es una verdad sólo a medias. Tan desaconsejable es una dieta sin aceites como otra en la que su consumo sea excesivo.

Como todo en la vida, es una cuestión de equilibrio. Aceites de oliva, por supuesto, pero nunca en exceso. ¿Qué cantidad es la razonable? La ciencia nos echa una mano en este asunto. Más en concreto los investigadores que trabajan en el estudio PREDIMED. Durante años, miles de participantes en este estudio tomaron una dieta mediterránea controlada suplementada con aceites de oliva virgen extra, “aconsejábamos a esas personas que tomaran unos 50 mililitros al día, unas 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra al día. Aunque, con el tiempo, hemos comprobado que tomaban unos 40 mililitros al día (unos 37 gramos)”, nos confirma Ramón Estruch, coordinador del estudio.

Con el tiempo se ha podido comprobar que esas personas “tienen menos riesgo de padecer diabetes; su presión arterial es más baja; presentan menos cuadros de presión y, sobre todo, tienen menos riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular”.

Además, el estudio ha podido constatar otra evidencia: “Por lo que hemos visto hasta ahora, las personas que han hecho una dieta mediterránea con aceites de oliva virgen extra, a pesar de tomar más calorías que la gente del grupo de control (con una dieta pobre en grasas) no han engordado. Al contrario hemos verificado una tendencia a bajar el peso y el perímetro de la cintura. Por lo tanto no hay miedo a añadir aceites de oliva en la dieta porque sea una grasa”.

Se descubren propiedades antiinflamatorias en el aceite de oliva virgen extra

11 Mar

Un equipo de investigadores de Estados Unidos ha descubierto que 50 gramos de aceite de oliva virgen extra equivalen a una décima parte de una dosis del antiinflamatorio ‘Ibuprofeno’, según publica El Ideal. Se trata de una nueva bondad de la mejor grasa vegetal que existe, el aceite de oliva virgen extra.

Los expertos del laboratorio estadounidense de Ysonut, especialista en Nutrición y Salud, han deducido de su investigación que nuestra alimentación es principalmente acidificante. Existe una tendencia generalizada al consumo de mucha carne, huevos, embutidos, pan blanco, queso, bebidas azucaradas y alimentos ricos en grasas saturadas como la bollería o los dulces.

En invierno, tienden a acentuarse los dolores articulares y musculares así como otras molestias menores. Limitar el aporte o producción de ácidos, reduciendo la ingesta de carne y lácteos, puede suponer una mejora de las dolencias. Además, se recomienza contrarrestar a acidificación con bases alcalinas procedentes de la fruta, la verdura, las patatas, las legumbres y aguas minerales ricas en potasio. Para una mejor gestión de los ácidos, también es necesario favorecer el drenaje de líquidos.

Del aceite de oliva virgen extra, además de su propiedad antiinflamatoria, se destaca el carácter antioxidante de los polifenoles, que contribuyen a regular procesos corporales como el colesterol, entre sus numerosos beneficios para la salud.