Archivo | octubre, 2013

El aceite de oliva, el alimento con mayor riesgo de fraude

23 Oct

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo ha publicado un informe con los 10 alimentos que presentan mayor riesgo de fraude en Europa. La lista está encabezada por el aceite de oliva. Le siguen el pescado, los alimentos ecológicos, la leche, el grano, la miel, el jarabe de arce, el café y el té, las especias, el vino y los jugos de frutas.

Se trata de alimentos que se pueden mezclar fácilmente con productos difíciles de detectar. El riesgo de fraude se acentúa con factores como la crisis económica, la falta de armonización europea, la falta de cooperación en las investigaciones transfronterizas con Europol (Oficina Europea de Policía), las bajas sanciones económicas de los fraudes y las diferencias existentes de estas sanciones dependiendo del país. Según el informe, el riesgo aumenta en función de los beneficios que pueda generar el fraude.

Como propuestas resolutivas, el informe propone una mejor definición de lo que constituye un fraude alimentario, una medida fundamental para actuar de forma eficaz en el ámbito nacional e internacional. Además, es necesario mejorar la función de la Oficina Alimentaria y Veterinaria (FVO) para detectar los casos de fraudes dotándola de mejores recursos. La FVO es responsable de garantizar el cumplimiento de la legislación comunitaria en materia de seguridad alimentaria, salud, sanidad y bienestar animal.

En el caso de la Europol, se solicitan los cambios oportunos que favorezcan y faciliten la cooperación de los estados miembros en la realización de investigaciones transfronterizas. A los organismos competentes, tanto públicos como privados, se les invita a realizar un mayor esfuerzo a la hora de controlar el etiquetado y la trazabilidad de los alimentos.

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Íñigo Nagore aboga por un precinto para que los envases del aceite de oliva no se puedan reutilizar en hostelería y restauración

15 Oct

El Consejero de Agricultura del Gobierno de La Rioja, Íñigo Nagore, ha defendido que los envases del aceite de oliva que se utilizan en hostelería y restauración cuenten con un sistema de apertura que pierda su integridad tras su primera utilización para evitar el uso de envases rellenables. Así ha informado Agencia EFE y ha publicado finanzas.com.

Nagore ha realizado estas afirmaciones en la Comisión de Agricultura del Parlamento de La Rioja. Además, ha asegurado que se trata de una cuestión que el Ministerio de Agricultura está intentando regular en un Real Decreto. El Gobierno central comenzó a tramitar la nueva normativa cuando el comisario de Agricultura de la UE, Dacián Ciolos, aplazó la propuesta de un comité de gestión de materias grasas que planteó la necesidad de que la UE aprobara una norma para evitar envases rellenables en el aceite de oliva en hostelería y restauración. El motivo del aplazamiento, la reticencia ante la propuesta de países como Reino Unido y Alemania.

Para Nagore, un correcto etiquetado confiere al producto una garantía de calidad ante el consumidor. El sector productor de Aceite de La Rioja está de acuerdo. Desde el ámbito de la hostelería, todavía no se han pronunciado. No obstante, el consejero de Agricultura considera que la medida no le va a perjudicar porque el Aceite de La Rioja es un producto de “muy alta calidad” que está orientado a una hostelería de “rango alto”.

En cualquier caso, Nagore ha asegurado que el Gobierno de La Rioja está abierto a toda sugerencia de ambos sectores para plantearla en el Ministerio en la elaboración del nuevo Real Decreto.

El Gobierno riojano es partidario de este tipo de sellado en los envases al considerar que puede beneficiar al sector oleícola y también al consumidor, ya que contribuye a evitar que se comercialicen productos fraudulentos e, incluso, puede frenar la competencia desleal al marcas de prestigio.

Además, con esta medida, el sector hostelero puede convertirse en prescriptor ante el consumidor de una cultura de la calidad cada vez “más asentada”.

Las personas que siguen una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra pierden peso frente a aquellas que toman otras bajas en grasas

15 Oct

– Los expertos recomiendan una ingesta diaria de unos 40 mililitros (37 gramos) de aceite de oliva al día para conseguir todos los efectos beneficiosos de este alimento

Los investigadores que trabajan en el Estudio PREDIMED (Efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular) han constatado en su investigación que el aceite de oliva virgen extra favorece una mayor pérdida de peso que otras dietas bajas en grasa, según ha informado la Interprofesional del Aceite de Oliva en nota de prensa.

Según el comunicado, los aceites de oliva, como el resto de aceites, generan un aporte de 9 calorías por cada gramo ingerido. Hasta ahí nada diferencia los aceites de oliva de otros.

Pero todos sabemos que no es un aceite más. La propia Unión Europea ha reconocido que el consumo de ácido oleico, la vitamina E y los polifenoles que contienen los aceites de oliva tienen efectos beneficiosos para la salud (Reglamento 432/2012 de 16 de mayo sobre declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños). Es más, en lo tocante a polifenoles (“contribuyen a la protección de los lípidos de la sangre frente al daño oxidativo”) la norma establece un consumo recomendado para poder hablar de efecto beneficioso de 20 gramos de aquellos aceites de oliva vírgenes que contengan un mínimo de 5 miligramos de antioxidantes en esa proporción de aceite.

Habrá quien se sienta tentado a pensar que a mayor consumo, mayores serán también los beneficios para nuestra salud. La ciencia nos dice que eso es una verdad sólo a medias. Tan desaconsejable es una dieta sin aceites como otra en la que su consumo sea excesivo.

Como todo en la vida, es una cuestión de equilibrio. Aceites de oliva, por supuesto, pero nunca en exceso. ¿Qué cantidad es la razonable? La ciencia nos echa una mano en este asunto. Más en concreto los investigadores que trabajan en el estudio PREDIMED. Durante años, miles de participantes en este estudio tomaron una dieta mediterránea controlada suplementada con aceites de oliva virgen extra, “aconsejábamos a esas personas que tomaran unos 50 mililitros al día, unas 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra al día. Aunque, con el tiempo, hemos comprobado que tomaban unos 40 mililitros al día (unos 37 gramos)”, nos confirma Ramón Estruch, coordinador del estudio.

Con el tiempo se ha podido comprobar que esas personas “tienen menos riesgo de padecer diabetes; su presión arterial es más baja; presentan menos cuadros de presión y, sobre todo, tienen menos riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular”.

Además, el estudio ha podido constatar otra evidencia: “Por lo que hemos visto hasta ahora, las personas que han hecho una dieta mediterránea con aceites de oliva virgen extra, a pesar de tomar más calorías que la gente del grupo de control (con una dieta pobre en grasas) no han engordado. Al contrario hemos verificado una tendencia a bajar el peso y el perímetro de la cintura. Por lo tanto no hay miedo a añadir aceites de oliva en la dieta porque sea una grasa”.

La reducción de la cosecha anterior ha favorecido un reequilibrio del mercado

3 Oct

El director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional (COI), Jean Louis Barjol, opina que la reducción de la cosecha de la campaña anterior “ha permitido vaciar los estantes y que haya un reequilibrio del mercado que se ha notado en la evolución de los precios”. Así lo ha expresado en la inauguración del Título de Experto en Cata de Aceites de Oliva Vírgenes de la Universidad de Jaén (UJA), según ha publicado finanzas.com.

Para Barjol, el único beneficio de la reducción de la producción de aceite fue la regulación del mercado, aunque en lo que respecta a la evolución de los precios “no han subido demasiado porque la crisis ha provocado una bajada en el consumo nacional en España”.

La campaña que está a punto de comenzar traerá una mayor cantidad de aceite, consecuencia lógica de la gran caída de la producción acaecida el año anterior. ¿Cómo afectará el incremento a los precios? ¿Se frenará el descenso del consumo? Desde el Consejo Regulador de la DOP Aceite de La Rioja, deseamos la recuperación de un sector que ha experimentado una gran mejoría en las técnicas de producción y en la calidad de los aceites de oliva virgen extra.